Noche con Sandra.

Estaba nerviosa de llegar a casa, no sabía qué esperar y, aunque la noche pintaba caliente por los comentarios, juegos de palabras e indirectas por parte de Sandra, no quería forzar ninguna situación. Mi chico metió la llave en la cerradura con la mirada tensa, mientras nosotras dos, detrás de él, esperábamos impacientes, mirándonos de…