Tarde en la piscina.

Después de almorzar con mi chico y de enfundarme el biquini y el vestidito de playa, conduje hasta casa de Brenda, emocionada y excitada por verlas. Me había comentado que Marta no podía venir porque tenía que salir con la madre a terminar de buscar los accesorios para una boda y, aunque me dió pena…