Reinauguración.

Mmm, me encanta ir saboreando e imaginando antes de que sucedan, como vaticinios excitantes de tiempos futuros que adivinan lenguas aventureras y jugosos besos. Esperando a mi chico en la cocina aquella mañana, mi cuerpo se impacientaba culpando la lentitud del panadero por su tardanza y mis dedos luchaban contra mi mente mientras se intentaban…