Cosas por las que no pasamos.

De vuelta a casa, caminando con paso acelerado todavía excitada por las fotos de Tania, no veía la hora de llegar, quitarme las braguitas y dedicarme un ratito a mí misma, trabajando mis dedos a conciencia como tanto me gusta, rodeando el clítoris y presionando con fuerza sobre él, frotándolo con los dedos empapados de…