Hora de compartir.

Es de buena anfitriona compartir y, como me encanta recibir gente en casa, hacer que se sientan bienvenidos y disfrutar del ratito juntos, hice todo lo que estuvo en mi mano para lograrlo. Desnudas como estábamos sobre la alfombra, besándonos con el cuerpo resentido del reciente orgasmo y acariciándonos con dulzura, nos percatamos de cómo…