Camino de casa de Brenda.

La tarde con Tania había sido fantástica, excitante y erótica como nunca, estimulante y llena de emoción como siempre. Viéndola disfrutar del paisaje en el coche, habladora y sonriente, sabía que no se arrepentía de la experiencia y que repetiría en más de una ocasión. El beso que le dió a mi chico al salir,…