Noche de chicas.

Oyendo el eco de mis tacones por las calles me sentía sexy. Da igual el día que tenga o lo fea que me vea una mañana, los tacones lo arreglan todo. En mi mente sonaban canciones que acompañaban mis andares camino del restaurante donde ya me estarían esperando las demás. Estaba contenta y un poquito…