“Adios…”

Saliendo de la cafetería no podía estar más feliz. La sorpresa de que Marta me llamara para un café matutino fue incomparable y la conversación, estupenda como siempre. Esperando en el borde de la acera a que se pusiera el semáforo en verde para cruzar, sonreía pensando en los proyectos inmediatos y las aventuras que…