Looks.

El suave y relajante masaje en la cabeza, aromatizado por el mentolado champú, casi me deja dormida. Tenía que disimular con pequeños carraspeos los jadeos que mi cuerpo intentaba liberar, reprimiéndolos, controlando mi cara de placer, intentando que la peluquera no notara el fino hilo que separan relajación y excitación. A mi lado, Brenda lo…