Sin nombre.

Mis dedos marcaron el numero de mi chico lo más rápido que pudieron mientras mi pecho, acelerado, intentaba tranquilizar a mi mente, a mil por hora y se entretenían con mis rizos intentando disimular mi nerviosismo a la espera de que mi chico respondiera.  Ahora podía ponerle rostro a la chica del rellano y su…

“Adios…”

Saliendo de la cafetería no podía estar más feliz. La sorpresa de que Marta me llamara para un café matutino fue incomparable y la conversación, estupenda como siempre. Esperando en el borde de la acera a que se pusiera el semáforo en verde para cruzar, sonreía pensando en los proyectos inmediatos y las aventuras que…

Cafecito.

Marta esperaba ya en la cafetería que está enfrente de mi oficina cuando me tuve que parar en el semáforo del paso de peatones. Su gran sonrisa acompañó a un exagerado saludo a través del cristal, provocando en mí una respuesta casi igual de desorbitada, haciendo que los transeúntes me miraran extrañados. No se parecía…

¿Y si…?

¿Y si mi vida no fuera ésta? ¿Y si no tuviera la suerte de haberme encontrado con mi chico? Seguramente estaría soltera, en un grupo de lesbianas liberales o simplemente sola, sin huellas dactilares y una gran colección de juguetes con forma fálica. Asomada al balcón de casa, viendo la gente pasar, me preguntaba cuántos…

“Hola Valeria”.

“Hola Valeria”. La cálida y melosa voz al otro lado del teléfono me envolvió y aceleró mi pecho. Casi podía oler su intenso perfume y notar sus labios susurrar mi nombre en mi oído. Crucé las piernas notando el inevitable cosquilleo que me producía y tragué en seco y mojé mis labios para responderle. “Hola…

Conclusiones.

Mi chico engulló la comida sin respirar, como si hiciera un siglo que no probaba bocado, como si le fuera la vida en ello y alguien se la fuera a arrebatar. “¿Has hablado con las chicas?”, me preguntó entre dos bocados. “Bueno, no mucho, algún wassap”, dije tragando. “Como están tan liadas, Brenda con el…