Marejada.

Siempre avisando con dolores de cabeza, nunca me había cogido por sorpresa hasta esta mañana, cuando sin previo aviso, sin dolor de pechos ni cólicos previos, llegó la marejada. Por suerte justo cuando me levanté de la cama y fui al baño, que es lo primero que hago por la mañana. “Jolines…”, dije en alto. Mi…