Y llegó Don Carnal…

Cargadas con bolsas llegaron Brenda, Tania y Marta a nuestro piso, dispuestas a vestirse con sus mejores atuendos para disfrutar las antes llamadas Fiestas de Invierno. Mi chico nos miraba resignado, sabiendo que no tenía escapatoria, que se vería arrastrado junto al mar de gente calle abajo, rodeado de “mascaritas” al ritmo de comparsas. “No…