Carnaval, carnaval…

Agarrada al pecho de mi chico tiré por Marta y la acerqué con fuerza para tenerla a mi lado. Nuestros cuerpos calientes frotándose me ponían a mil y mil manos no podían evitar pasar límites sin autorización mientras Brenda y Tania gozaban moviendo las caderas abrazadas a nuestro lado, todos al ritmo del latido de…