Requesón y Sacher.

Se llevó el pequeño tenedor a los labios y el trozo de tarta desapareció entre ellos con la elegancia y la calma que la caracterizaba. Arqueó las cejas degustando la dulce mezcla de requesón y arándanos, muy ella, delicada, natural, suave y afrutada. La miré mirarme y sonreí para bajar la vista a mi plato,…