¿Y si…?

La espuma de la pasta de dientes resbaló por mi barbilla cuando mi cuerpo petrificado dejó caer el cepillo en el lavabo. Me incliné para enjuagarme, calculando mentalmente los días pasados, la fecha a la que nos encontrábamos. Salí del baño en busca de mi chico, de su tranquilidad y sosiego, de su calma en…