Echando de menos.

Ya habían pasado demasiados días sin oír su voz, sin mensajes que dieran pistas de cómo estaba, así que, marqué su número decidida , con rapidez, en un momento en el que el trabajo no era tanto. “¡Valeria!”, exclamó su fresca voz al otro lado del teléfono. “Guapa, ¿qué tal?”, pregunté contenta. “Bueno, ya sabes,…