“¡Listos!”

“¡Listos!”, exclamé dando un salto en la sala, apareciendo sin que lo esperaran e interrumpiendo el jugoso beso. Se rieron llevándose las manos a la boca, quitando importancia a mi descuido mientras yo observaba los labios enrojecidos por por la pasión de sus compañeros. Salimos en busca de algún sitio conocido que ofreciera deliciosos bocadillos…