Acabantes de llegar.

“¿Vas a tardar mucho?”, preguntó mi chico asomándose al baño mientras yo estaba en la ducha. “No, no, ya voy”, me apuré con la esponja, cubriéndome de la suave espuma, consciente de que él ya estaba camino de la cocina a preparar un té o un café. Acabantes de llegar, con el cuerpo molido de…