Todavía tenemos a Valeria…

“No te enfades Brenda”, dijo Tania calmando la piel enrojecida de Brenda, que caminaba de un lado a otro de la cocina, ya impecable, buscando quehaceres que ocuparan sus manos. “Ya el otro día, cuando nos visitaron por sorpresa, las noté enamoradas…”, añadí. “Si lo entiendo, pero las veo distantes”, se explicó, “No se si…