A por Brenda…

El salón fue incapaz de contener los gritos de placer que desgañitaba la garganta de Brenda al golpe de los dedos de Tania, que rugía al darle placer a su chica. “¡Más fuerte…!”, suplicó entre jadeos. Los pechos de ambas botaban al compás de los movimientos, los de Tania al ritmo de su brazo, los…