Burocracia.

Sentada en la oficina frente a mi montaña de papeles, miré con odio profundo al ordenador, deseando que se desintegrara ante mí. Entiendo que cada cosa tiene su método, que si hay que seguir tropecientos pasos, es por algo, porque tiene que ser así para no dejar cabos sueltos ni posibles problemas futuros, pero, ¿es…