Cambios de opinión.

Su mirada perdida y el modo en que jugaba con los anillos de la mano derecha hizo que me dedicara a observarla, esperando a ver si decía algo. La mano izquierda pasó al codo, jugando con la piel que encontró y subió hasta el hombro apretando su pecho con fuerza. Sus dedos remontaron hasta la…