Cosas de chicas.

“Estoy reventado, me voy a acostar…”, dijo mi chico desde que entramos en casa, casi arrastrando los pies a medida que desaparecía por el pasillo perdiéndose en la oscuridad de nuestro cuarto y cerrando la puerta tras de sí. “¿Está enfadado?”, preguntó Sandra, poco acostumbrada a ver a mi chico tan serio. “No, es sólo…