Me encanta la morcilla.

“Valeria, sal ya de agua, se te va a enfriar la cena”, dijo mi chico con tono serio al sentarse en a la mesa del patio, colocando el último plato con morcillas y chistorras, rodeado de mis cinco féminas. “Voy”, dije zambulléndome y apurando mis brazadas hasta el borde de la piscina, que iluminaba el…