Otra vez…

Saboreando la animada conversación se pasaban los minutos volando, picoteando entre platos y compartiendo vivencias mientras Sandra hacía amigas nuevas y las demás la acogían como a una más, haciendo que se sintiera parte de la pandilla. “Qué fresco…”, dije en un momento al notar como la piel se me erizaba. “Claro, es que todavía…