Instalándose.

“Esto es lo último…”, dijo mi chico soltando una caja y rasgando el cartón con sus manos para ponerse a armar el mueble kit que contenía, mientras Sandra y yo lo mirábamos sentadas en el sillón haciendo piecitos sobre la mesa de centro. Sus uñas color morado se cruzaban con las mías rojo intenso, perdiéndose…