“¿Y esto…?”

“¿Y esto…?”, dijo mi chico expectante al ver que me arrodillaba delante de él en el sofá y me colocaba entre sus piernas acercando mis labios a su entrepierna para sentir como se empezaba a hinchar de verme. Apoyé las manos en sus rodillas y recorrí sus piernas jugando por debajo del pantalón de algodón…