Nuevas tensiones.

“¿Y vienen todas?”, preguntó mi chico al bajarnos del coche recibiendo los potentes rayos de sol sureño. “Ni idea…”, me limité a decir recordando a la perfección nuestros pasos hasta el bohemio piso de Noelia, donde nos esperaba la parejita del año para pasar la tarde. “¡Hola!”, exclamó Marta al abrir la puerta sin que…