Fin de semana agrio.

El sol poniéndose a nuestra espalda y carretera por delante dejamos el sur sin demasiada pena por mi parte, deseando estar a solas con mi chico lo que quedaba de domingo, después de un fin de semana insulso e incómodo. “¿Lo pasaste bien?” “No mucho…”, respondí suspirando, “El ambiente no era muy bueno…” Mi chico…