Almuerzo amistoso.

Las mañanas de trabajo se hacen tremendamente más llevaderas cuando sabes que a la salida te espera alguien especial y que el almuerzo se va a prolongar en una tarde de confidencias entre amigas. Marta me esperaba en el zaguán del edificio, sentada en uno de los banquitos rodeados de plantas, aguareciéndose del calor del…