Ahora tú…

“Bueno, lo pasamos bien”, dijo Marta antes de llegar a la casa mientras yo conducía de nuevo acalorada. La tarde había estado tranquila, sin demasiada novedad, poniéndonos al día y preguntando sin maldad por Noelia e incluso nombrando a Sandra. Nos despedimos a una hora prudente, todavía de día, y como Marta había dicho que…