De vacaciones.

La ciudad se antojaba apetecible para pasear, tan llana y diferente a la nuestra, y ya vestidos, nos propusimos cholear hasta caer rendidos, aprovechando al máximo así, los dos días de retiro. De la mano caminamos bajo el sol, respirando la brisa marina y disfrutando las diferencias y similitudes a las que estábamos acostumbrados, recorriendo…