Sólo con las manos.

Las tardes lluviosas en casa se prestan a disfrutar de pequeñas cosas que, de lo contrario, no haces. Y cuando cinco chicas se juntan y están relajadas, en pijama y cansadas de la noche anterior, una ‘tarde de chicas’ se convierte en la mejor opción. La cesta de cremas de todo tipo, mascarillas y aceites…