Fantasma.

Todo parecía ir cogiendo forma, de forma organizada, dentro del armario. No había nada que me quitara la sonrisa de satisfacción de ver las cajitas bien colocadas y el cuarto libre. “Una cosa menos…”, me dije sacudiéndome las manos, cerrando la ventana y saliendo del cuarto. ¡¡¡PLAS!!! El portazo que dio la puerta tras de…