Pista de baile.

La música me pone cachonda… Empieza como una oleada, un pequeño marullo que moja mis pies haciendo que se muevan y que, cuando alcanza con rapidez mis caderas, no veo otra escapatoria que dejarme arrastrar inspirando las notas con avidez, con ansia, absorbiendo los ritmos mientras mis brazos se alzan y mis hombros se mueven…

Frío.

‘Uff…, qué sufrimiento…, no creo que pueda, no siento los dedos…, madre mía…, con el calor que hace y que todavía esté así de fría…’ “Venga Valeria…”, dijo Marta chapoteando, rodeada de las demás que, como si formaran parte de un equipo de natación sincronizada, daban ágiles vueltas dejándose acariciar por el mar. “Es sólo…

Sentidos.

Quisiera morir entre besos, entre lenguas de fuego que peleen por los gemidos de mi piel húmeda, por el sabor de mi epicentro. Cerré los ojos para abrirme al máximo a los sonidos, suaves y untuosos, que desprendíamos. Concentrados en dar placer, los labios y las lenguas se afanaban en el disfrute ajeno, sin dar…

Juego de labios.

Una tras otra nos acercábamos de rodillas, gateando sin rozarlo, colocando las piernas a ambos lados de las suyas mientras él se agarraba las manos, que deseaban escaparse a palpar los muslos. Las que quedaban fuera, en el círculo, observaban en silencio los besos tiernos que disfrutaba mi chico, viendo cómo se rozaban los labios…

Cinco Valerias.

Sentados los seis en el suelo, habíamos hecho sitio, rodando la mesita de café y colocándonos en círculo. Mi chico, con los ojos vendados, esperaba a que en silencio nos pusiéramos de acuerdo de quién empezaría, apoyado contra el sofá, con los brazos cruzados. “No puedes tocar”, dijo Brenda asegurando el nudo. “Y nosotras no…

Batalla.

Toalla anudada a la altura del pubis, entró en el dormitorio todavía con el pecho mojado y el pelo dejando caer alguna gota sobre la alfombra. Sentadas sobre la cama, interrumpió nuestra conversación, descalzo, parándose y poniendo las manos en la cintura, encogiéndose de hombros. “¿Ya estás limpito?”, preguntó Tania con cierto tono. “No seas…